¿Qué valoran las entidades de la economía social al contratar talento?

Cndo hablamos de qué valoran las entidades de la economía social al contratar talento, es fácil pensar en lo de siempre: experiencia, formación o habilidades técnicas. Y sí, todo eso cuenta. Pero en este contexto, no es lo que más pesa.

En la economía social y solidaria, las organizaciones buscan algo más profundo: personas que encajen con su forma de trabajar, sus valores y su propósito. Es decir, no solo importa lo que sabes hacer, sino cómo lo haces y para qué.

Más allá del currículum: el encaje con el proyecto

En muchos procesos de selección tradicionales, el CV es el centro. Aquí no lo es todo.

Las entidades de economía social suelen fijarse especialmente en el encaje con el proyecto. Esto significa que se hacen preguntas como:

  • ¿Esta persona entiende lo que hacemos más allá de la descripción del puesto?
  • ¿Le interesa el impacto que generamos o solo el rol?
  • ¿Se ve formando parte del proyecto a medio plazo?

Por ejemplo, no es lo mismo postular a una cooperativa de inserción laboral diciendo “tengo experiencia en administración” que explicar por qué te interesa trabajar en proyectos que generan oportunidades para personas en situación de vulnerabilidad.

👉 Aquí, el para qué pesa tanto como el qué. Puedes entrenarte en esto preparando tu carta de motivación.

Compromiso con los valores de la economía social

Otro aspecto clave es la afinidad con los valores. No hace falta venir con todo aprendido, pero sí mostrar cierta conexión o interés más allá del match a nivel experiencial.

Algunos de los valores más habituales son:

  • Cooperación frente a competencia
    Se prioriza el trabajo conjunto frente a dinámicas individualistas. Esto implica saber compartir información, apoyar al equipo y no competir constantemente por destacar.
  • Impacto social y ambiental
    Las organizaciones no buscan solo rentabilidad económica. Les importa qué generan en su entorno: empleo digno, inclusión, sostenibilidad… Por eso valoran que te cuestiones el impacto de tu trabajo.
  • Participación en la toma de decisiones
    En muchos proyectos, las decisiones no vienen solo de arriba. Se espera que las personas participen, opinen y se impliquen en el rumbo del proyecto.
  • Equidad y cuidados
    Se cuidan las condiciones laborales, los ritmos y las relaciones. No todo vale para producir más.

👉 No se trata de ser “perfecta”, sino de mostrar coherencia y sensibilidad hacia estos temas.

Capacidad de trabajar en colectivo

Trabajar en economía social implica hacerlo en equipo de verdad. Y eso va más allá de “llevarse bien”.

Algunas capacidades especialmente valoradas son:

Escucha activa y comunicación

No se trata solo de hablar bien, sino de saber escuchar, entender otros puntos de vista y construir a partir de ahí. En entornos participativos, esto es clave.

Corresponsabilidad

Las tareas no siempre están hiper delimitadas. Se espera que cada persona asuma su parte y contribuya al conjunto, sin depender constantemente de instrucciones.

Gestión de conflictos

Donde hay participación, hay diferencia de opiniones. Saber gestionarlo desde el respeto y el diálogo es una habilidad muy valorada.

Actitud de aprendizaje y adaptación

La economía social está en construcción constante. No es un modelo cerrado.

Por eso, más que perfiles rígidos, se buscan personas con:

  • Curiosidad por aprender
  • Capacidad de adaptarse a cambios
  • Apertura a nuevas formas de trabajar

Por ejemplo, puede que entres en un proyecto con una estructura y, con el tiempo, evolucione. Tu capacidad de acompañar ese cambio marca la diferencia.

Mirada crítica y coherencia personal

Aquí no se espera que lo tengas todo claro, pero sí cierta reflexión.

Se valora que puedas cuestionarte cosas como:

  • qué tipo de trabajo quieres
  • qué impacto te parece importante
  • qué no estás dispuesta a sostener

👉 Esa mirada crítica, combinada con coherencia en tus decisiones, es muy valiosa en estos foros.

Aquí no se espera que lo tengas todo claro, pero sí cierta reflexión.

Se valora que puedas cuestionarte cosas como:

  • qué tipo de trabajo quieres
  • qué impacto te parece importante
  • qué no estás dispuesta a sostener

👉 Esa mirada crítica, combinada con coherencia en tus decisiones, es muy valiosa en estos foros. la desmotivación

¿Y la experiencia técnica?

Sí, importa. Pero no es lo único.

Puedes tener un perfil muy técnico, pero si no encajas con la forma de trabajar, probablemente no funcione. Y al revés: perfiles con menos experiencia técnica pero muy alineados pueden crecer dentro del proyecto. 

¿Estamos diciendo que todo vale? No. La formación es clave. Pero ojo: 👉 En la economía social, la experiencia técnica suma, pero se trata de proyectos profesionales en los que las personas están en el centro. Por tanto, el encaje de formas de trabajo de sus diferentes partes  es fundamental.

Cómo adaptar tu candidatura a este tipo de organizaciones

Si te interesa trabajar en este ámbito, hay algunas claves que pueden ayudarte:

Investiga antes de aplicar
Entiende qué hace la organización, a quién impacta y cómo trabaja.

Cuida el mensaje de tu candidatura
Explica por qué te interesa ese proyecto, no solo el puesto. Aquí te dejamos algunas pistas. 

Conecta tu experiencia con su propósito
Aunque vengas de otro sector, intenta traducir lo que sabes hacer a su contexto.

Haz preguntas relevantes
Interésate por la cultura interna, la participación o las condiciones laborales.

En resumen 👀

Las entidades de economía social no solo buscan talento, buscan personas que quieran formar parte de otra forma de trabajar.

Una forma donde importan los cuidados, la participación y el impacto.

Y no, no es una idea teórica: ya está pasando.

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